El problema de las muestras pequeñas
El winrate a secas es victorias entre partidas. Un Pokémon que solo ha jugado un torneo y ganó 7 de 10 partidas tiene un 70 %; uno que lleva 240 partidas con 140 ganadas tiene un 58 %. ¿Es mejor el primero? Casi seguro que no: diez partidas se ganan o se pierden por el jugador, el emparejamiento o la suerte.
Cómo lo ajustamos
A cada Pokémon le sumamos 20 partidas imaginarias con un 50 %: 10 ganadas y 10 perdidas. La fórmula es (victorias + 10) entre (partidas + 20). Los empates cuentan como media victoria.
Con el ejemplo de antes, el 7 de 10 pasa a (7 + 10) / (10 + 20) = 56,7 %, y el 140 de 240 pasa a (140 + 10) / (240 + 20) = 57,7 %. Ahora el orden es el razonable: el que tiene muchas partidas apenas se mueve y el que tiene pocas se acerca al 50 % hasta que demuestre más.
Por qué 20 partidas
Es un equilibrio. Con menos, los Pokémon raros seguirían copando las primeras posiciones; con más, tardaríamos demasiado en ver que algo nuevo funciona. En estadística se llama un ajuste bayesiano: partimos de que todo Pokémon es del montón y dejamos que los resultados nos convenzan de lo contrario.
Lo que el winrate no te dice
El winrate de un Pokémon es el de los equipos que lo llevan, así que también mide a sus compañeros y a quien lo juega. Los espejos (el mismo Pokémon en los dos lados) tiran hacia el 50 %. Y un winrate alto con poco uso puede ser un Pokémon fuerte o uno que solo juegan los buenos.
Por eso conviene mirarlo junto al uso y al índice Top 8, que cuenta si un Pokémon llega a las rondas finales más de lo que se juega.
